Una lista corta, por elección.
No listamos cada yate del puerto. Listamos los que nosotros mismos pisaríamos. Cada embarcación de la flota está seleccionada a mano para un tipo de día concreto, por personas que distinguen un gran charter de uno simplemente bueno antes de que los motores se hayan calentado.
En tierra firme aplicamos la misma lógica. Los superdeportivos bajo nuestro techo se eligen por la carretera por la que serán conducidos, no por el showroom del que salen. Motores afinados. Interiores impecables. Llaves entregadas con el cuidado con que un relojero entrega un reloj.









